El pasado 11 de diciembre, el escritor y editor Carlos Taibo, profesor titular de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Autónoma de Madrid hasta su jubilación, ofreció en Estepona la conferencia «Decrecimiento y colapso«, dentro del ciclo de charlas sobre medioambiente organizado por Grunsber el último trimestre de 2025.
Como complemento al vídeo íntegro de la charla, ofrecemos este texto en el que se sintetizan los principales planteamientos expuestos por Taibo durante su intervención.
ÍNDICE
OBSERVACIONES SOBRE EL DECRECIMIENTO
- Superando la visión tradicional del crecimiento económico
- Planeta finito frente a crecimiento infinito
- Industrias incompatibles con el decrecimiento
- Más allá de la regulación de la producción
OBSERVACIONES SOBRE EL COLAPSO
- Más allá de la definición de colapso
- Rasgos de la sociedad poscolapsista
- Otras reacciones ante el colapso
- El ecofascismo
CONCLUSIONES

OBSERVACIONES SOBRE EL DECRECIMIENTO
Superando la visión tradicional del crecimiento económico
Taibo cuestiona la visión dominante en las sociedades occidentales que presenta el crecimiento económico como una suerte de dogma incuestionable, casi como una “bendición divina”. Esta visión presupone que allí donde hay crecimiento económico existen cohesión social, servicios públicos sólidos y ausencia de desigualdad. Sin embargo, Taibo desmonta esta creencia a partir de seis argumentos fundamentales:
- El crecimiento económico no garantiza cohesión social, como demuestra de forma evidente el caso de China.
- La relación entre crecimiento y creación de empleo no es directa; de hecho, existen etapas de crecimiento económico en las que se ha destruido empleo.
- El crecimiento económico conlleva graves agresiones medioambientales.
- El crecimiento facilita el agotamiento de los recursos naturales básicos.
- El crecimiento de los países ricos se sostiene, en buena medida, sobre el expolio de los recursos y materiales de los países más pobres.
- Promueve un modo de vida alienante o “esclavo”, basado en la idea de que seremos más felices cuanto más trabajemos, más dinero ganemos y más bienes consumamos. Este modelo se sustenta en tres pilares: la publicidad, el crédito y la obsolescencia programada.
Planeta finito frente a crecimiento infinito
La perspectiva del decrecimiento parte de la identificación de un problema ambiental central: los límites físicos del planeta. No tiene sentido plantear un crecimiento ilimitado en un planeta con recursos finitos.
Como traducción práctica de este problema, Taibo recurre al concepto de huella ecológica. En el caso de España, esta se sitúa por encima de un valor de 3, lo que significa que serían necesarios recursos y territorio equivalentes a tres veces los disponibles para sostener el actual nivel de actividad económica. Esta sobreexplotación se traduce en una hipoteca sobre los recursos y los derechos de las generaciones futuras, de los países más pobres y del resto de especies del planeta.
Industrias incompatibles con el decrecimiento
Hace ya unas tres décadas, en el movimiento ecologista en España surgió un debate entre pacifistas y sindicalistas: mientras los primeros defendían la eliminación de la industria armamentística, los segundos se oponían para preservar los puestos de trabajo. Desde la perspectiva del decrecimiento, este debate se amplía y se extiende en la actualidad también a sectores como la industria del automóvil, la construcción, la publicidad y, de nuevo, la industria militar.
Para afrontar el impacto laboral de esta reducción productiva, el decrecimiento propone una reconversión basada en:
- El desarrollo de sectores económicos vinculados a la atención de las necesidades sociales y al respeto del medioambiente.
- El reparto del trabajo en aquellos sectores de la economía tradicional que continúen existiendo.
Esta reconversión conllevaría trabajar menos horas, disponer de más tiempo libre, fortalecer la vida social y reducir los niveles de consumo. El objetivo sería ajustar producción y consumo a niveles compatibles con una huella ecológica sostenible, que algunos estudios sitúan en torno a los niveles de la década de 1980. Para Taibo, esta propuesta se apoya en la convicción de que es posible vivir mejor con menos, siempre que exista una redistribución justa de la riqueza.
Más allá de la regulación de la producción
El decrecimiento, entendido como marco teórico llevado a la práctica, no se limita a reducir producción y consumo en los países ricos. Plantea, además:
- La recuperación de la vida social.
- El fomento del ocio creativo frente al ocio mercantilizado.
- El reparto del trabajo.
- La reducción del tamaño de muchas infraestructuras productivas, administrativas y de transporte.
- La revitalización de la vida local mediante fórmulas de democracia directa y autogestión.
- En el plano individual, la apuesta por la sobriedad y la sencillez voluntarias.
Estas prácticas pueden rastrearse hoy en ámbitos como las tradiciones históricas del movimiento obrero —especialmente en el anarquismo, aunque no solo—, en los trabajos de cuidados —desarrollados mayoritariamente por mujeres—, en la familia, en los saberes populares del campesinado de mayor edad y en las prácticas cotidianas de las sociedades del Sur global.

OBSERVACIONES SOBRE EL COLAPSO
Más allá de la definición de colapso
Taibo formula varias observaciones sobre el concepto de colapso, más allá de su definición estricta:
- A diferencia de las crisis, el colapso es irreversible y no permite regresar al estadio previo.
- Es un proceso que puede conducir a un punto de no retorno a partir del cual se vuelve materialmente irreversible.
- A medida que las sociedades se hacen más complejas, requieren cantidades crecientes de energía para resolver sus problemas, precisamente en un contexto en el que la energía comienza a escasear.
- Existen, además, valoraciones implícitas que suelen pasar desapercibidas: 1/ Históricamente, muchos colapsos han tenido efectos positivos, como la reruralización, la desjerarquización y el aumento de la autonomía local. 2/ La noción de colapso manejada en los países ricos tiene un sesgo endocéntrico, ya que se define a partir de su propia experiencia, distinta de la de los países empobrecidos.
Rasgos de la sociedad poscolapsista
En lugar de centrarse en las causas del colapso —cambio climático, agotamiento de recursos o pérdida de biodiversidad—, Taibo pone el foco en los posibles rasgos de una sociedad poscolapsista, reconociendo el carácter especulativo del ejercicio:
- Reducción del tamaño de la población humana, variable según la región.
- Menor disponibilidad energética, que supondría el declive de la industria del automóvil y del comercio internacional.
- Impacto más severo sobre las estructuras altamente centralizadas —Estados, grandes empresas, fuerzas armadas— y sobre aquellas intensivas en energía y tecnología.
- Crecimiento económico negativo, con fuertes recortes en sanidad, educación y pensiones, cierre de empresas, aumento del desempleo y encarecimiento de los bienes básicos.
- Mayor dureza del colapso en las grandes ciudades —como el caso de Detroit— frente al mundo rural.
- Entre las ciudades, resistirían mejor aquellas situadas en encrucijadas territoriales, con acceso a tierras agrícolas, abundancia de agua y un carácter tradicional.
Otras reacciones ante el colapso
Entre las posibles respuestas, Taibo destaca las propuestas de los movimientos por la transición ecosocial, sintetizadas en varios verbos: decrecer; desurbanizar o reruralizar; destecnologizar —es decir, evaluar críticamente qué tecnologías no aportan valor social, para prescindir de ellas—; despatriarcalizar —teniendo en cuenta que el 70 % de las personas pobres y el 78 % de las analfabetas son mujeres—; descolonizar —reconociendo el derecho de autodeterminación de los pueblos—; y descomplejizar nuestras mentes y sociedades, reduciendo la dependencia estructural.
El ecofascismo
Para introducir este concepto, Taibo recuerda que en el Partido Nacionalsocialista alemán existió un influyente grupo de presión ecologista que defendía la vuelta al mundo rural, se oponía a la urbanización y la industrialización y promovía prácticas como el vegetarianismo, todo ello al servicio de una supuesta “raza aria” —inexistente, como cualquier noción biológica de raza—.
Taibo advierte de que estos planteamientos podrían reaparecer en el futuro, no solo en grupos neonazis marginales, sino impulsados por élites políticas y económicas conscientes de la escasez de recursos y decididas a concentrarlos en pocas manos. En este proyecto ecofascista subyace la idea de que “sobra gente”, lo que podría traducirse en la marginación —ya existente— o incluso en el exterminio de poblaciones consideradas excedentes.

Costa del Sol Occidental (Málaga)
CONCLUSIONES
¿Podremos esquivar un colapso del sistema?
Desde una perspectiva intuitiva, Taibo considera que no, aunque sí es posible mitigar sus efectos y retrasar su aparición. Defiende, incluso, que un colapso temprano permitiría una mejor adaptación social, antes de que el cambio climático y la escasez de materias primas alcancen niveles más catastróficos. El colapso, además, podría eliminar algunos de los problemas estructurales de las sociedades complejas, especialmente los vinculados a la propiedad privada.
Hacer las preguntas adecuadas
El discurso dominante se centra en la búsqueda de nuevas fuentes de energía como solución a los problemas actuales, pero Taibo plantea una cuestión clave: ¿queremos realmente mantener las reglas de juego de las sociedades actuales? ¿No obtendríamos beneficios al desprendernos de muchos de sus elementos irracionales?
Aunque algunas fuerzas políticas debaten sobre el régimen político —bipartidismo, corrupción, separación de poderes—, rara vez cuestionan el sistema subyacente: capitalismo, trabajo asalariado, explotación, plusvalía, patriarcado, guerras imperiales, crisis ecológica o colapso. Entre estos conceptos, Taibo subraya especialmente el de plusvalía, presente en cualquier transacción de la sociedad capitalista.
¿Optimismo o pesimismo?
Taibo mantiene un optimismo moderado. Desde la perspectiva de los países ricos, no habría razones para descartar que una parte significativa de la población opte por respuestas colectivas basadas en el apoyo mutuo, no por ideología, sino por la evidencia práctica de que funcionan mejor que el modelo dominante.
En España, cita los grupos de apoyo mutuo surgidos durante la pandemia —impulsados en gran medida por mujeres— y el trabajo de Piotr Kropotkin, quien demostró que este comportamiento es común en numerosas especies.
También alude a experiencias actuales en el Sur global, donde perviven culturas precapitalistas ajenas a la lógica capitalista de la usura, la competitividad y la productividad extrema. Ejemplos de ello son Chiapas (México) y Rojava (Siria), donde, bajo el modelo del confederalismo democrático, se han desarrollado economías autogestionadas y cooperativas, críticas tanto con el capitalismo liberal como con el socialismo autoritario, con las mujeres en el centro del proyecto emancipador y un profundo respeto por las sabidurías ancestrales y la naturaleza.
Tres recomendaciones finales
- A nivel individual, Taibo recomienda ponerse “las gafas del colapso” para imaginar cómo cambiarían nuestro entorno y nuestra vida cotidiana en un escenario de colapso.
- Añade además realizar este mismo ejercicio a escala local —por ejemplo, en Estepona—, analizando la disponibilidad de tierras agrícolas (mejor el minifundio que el latifundio), el acceso al agua y las comunicaciones, para valorar el grado de adaptabilidad frente a un colapso.
- Finalmente, Taibo sugiere evitar confiar la solución de los problemas presentes y futuros a tecnologías aún inexistentes, si no se explican de dónde procederán la energía y los recursos necesarios para sostenerlas.
Referencia
Esta síntesis de los principales planteamientos expuestos por Carlos Taibo Arias durante su conferencia en Estepona, el 11 de diciembre de 2025, ha sido realizada por Javier Martos Martín y puede citarse bajo licencia CC BY-NC-ND de la siguiente forma:
GRUNSBER. (13 de diciembre de 2025). Observaciones sobre el decrecimiento y el colapso realizadas por Carlos Taibo. Anuario de Grunsber 2 (2025) https://www.grunsber.org/2025/12/12/conferencia-de-carlos-taibo-decrecimiento-y-colapso/


