Indotyphlops braminus (Daudin, 1803)

Primera cita para la culebrilla ciega de las macetas en la provincia de Málaga: Indotyphlops braminus, una especie invasora

Se trata de un hallazgo casi invisible, pero con consecuencias muy visibles para la biodiversidad porque entra en competencia por la alimentación con especies autóctonas como Blanus sp., ocupando el mismo nicho ecológico, además de por el riesgo potencial de introducción de parásitos o patógenos y su impacto sobre los ecosistemas locales.

El amigo y herpetólogo Juan A. M. Barnestein (Barni) ha publicado recientemente en el número 36 del Boletín de la Asociación Herpetológica Española (Barnestein et al., 2025) la primera cita de la culebrilla ciega de las macetas, Indotyphlops braminus (Daudin, 1803), en la provincia de Málaga.

El descubrimiento tuvo lugar en la Senda Litoral de Estepona, cuando observó a un mirlo común (Turdus merula) a punto de capturar lo que inicialmente parecía una lombriz. La escena se produjo en una zona pavimentada rodeada de jardines y cañaverales. Sin embargo, la presa resultó ser un ejemplar de esta pequeña serpiente, una especie exótica hasta ahora no registrada en la provincia.

Según recoge el artículo, la expansión de esta especie —de probable origen indomalayo— está estrechamente ligada al comercio de plantas ornamentales y comestibles. Este fenómeno, y el hecho de que se reproduce por partenogénesis (sin machos; la presencia de un solo ejemplar basta para desarrollar una población), le ha permitido colonizar más de medio centenar de países en regiones tropicales y subtropicales de Asia, África, América y Oceanía.

En la península ibérica, su presencia fue documentada por primera vez en 2011 en Aguadulce (Almería), y posteriormente se ha detectado en viveros de Granada y Gerona, lo que refuerza la hipótesis de su introducción a través del transporte de plantas.

Una serpiente diminuta que pasa desapercibida

El ejemplar hallado en Estepona medía apenas 11 centímetros, aunque la especie puede alcanzar hasta 17,5 cm de longitud. Su gran parecido con las lombrices hace que pase fácilmente inadvertida, lo que favorece su expansión silenciosa.

Indotyphlops braminus (Daudin, 1803) (Fotografía: Juan A. M. Barnestein)

Aunque su escasa movilidad podría sugerir una limitada capacidad de dispersión, lo cierto es que su hábito de vivir entre raíces le permite viajar inadvertida en cepellones de plantas. De este modo, puede establecer poblaciones estables en jardines y zonas ajardinadas, desde donde se expande con facilidad.

Una amenaza para la biodiversidad

La culebrilla ciega de las macetas es una depredadora voraz de pequeños artrópodos, como hormigas y termitas. En el entorno donde ha sido detectada, podría competir directamente con especies autóctonas como Blanus sp., ocupando el mismo nicho ecológico.

Culebrilla ciega autóctona. Blanus sp. (Fotografía: Ismael Pérez)

A esta competencia se suma el riesgo potencial de introducción de parásitos o patógenos, lo que incrementa su impacto sobre los ecosistemas locales.

El hallazgo de Indotyphlops braminus en Málaga no solo constituye la primera cita provincial, sino que pone de relieve cómo las especies invasoras pueden establecerse de forma discreta en entornos cotidianos, como jardines urbanos.

Un recordatorio de que, en ocasiones, los mayores riesgos para la biodiversidad llegan sin hacer ruido.

Referencias

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