El pasado viernes 21 de noviembre arrancó el ciclo de conferencias sobre medioambiente que Grunsber celebra este último trimestre de 2025. La sesión inaugural corrió a cargo de José Manuel Moreno Benítez, presidente de la Sociedad Andaluza de Entomología.
Durante dos horas, el investigador y divulgador malagueño presentó un ameno y completo estado de la cuestión sobre una de las clases de artrópodos de Sierra Bermeja —insectos, arácnidos, miriápodos y crustáceos—, los insectos, tras revisar la bibliografía disponible, su archivo personal y la información aportada por los miembros de Grunsber especializados en esta disciplina. Su intervención puso especial énfasis en las especies malagueñas y, más concretamente, en los insectos de este singular enclave.

Vicent Climent, presidente de Grunsber, y José Manuel Moreno Benítez, presidente de la SAE (Fotografía: Antonio Muñoz Vilches)
¿Cómo se clasifican?
Moreno Benítez introdujo al público en los aspectos esenciales para adentrarse en la entomología. Partiendo de un rasgo básico —el número de patas como criterio diferenciador entre clases del subfilo— explicó elementos clave de la taxonomía, la morfología, la presencia o ausencia de alas, los tipos de ojos y las distintas metamorfosis que experimentan estos organismos a lo largo de su ciclo vital.
Importancia de los artrópodos
Los artrópodos, cuyo registro fósil más antiguo se remonta a 430–425 millones de años (periodos Silúrico y Devónico), constituyen el filo más numeroso del reino animal: 1,3 millones de especies descritas, aproximadamente el 80% de todas las especies animales conocidas.
Su relevancia ecológica es enorme: son los principales polinizadores, agentes indispensables en el reciclaje de materia orgánica, consumidores primarios que convierten carbohidratos vegetales en proteína animal, base esencial de las cadenas tróficas, depredadores de otros artrópodos perjudiciales y, a la vez, vectores de parásitos, bacterias y virus.

Endemismos en Sierra Bermeja
El ponente repasó 27 de los órdenes de insectos ibéricos, destacando sus rasgos identificativos, si pican o no, los hábitats donde suelen encontrarse y el número de especies que integran cada orden.
Entre ellos subrayó los asociados a los ecosistemas fluviales, como los odonatos (libélulas y caballitos del diablo). Sierra Bermeja acoge el 82% de las especies malagueñas y el 56% de las ibéricas, además de especies protegidas en los catálogos andaluz y español, como Macromia splendens, Oxygastra curtisii o Gomphus graslinii. Este hecho señala al macizo bermejense como un espacio natural clave en el ámbito andaluz para la conservación de este orden de insectos
Especial atención merecieron los plecópteros (moscas de las piedras), y en particular Leuctra bidula, un endemismo de Sierra Bermeja catalogado como “en peligro de extinción”. Su reciente localización por el investigador Juan Quiñones fuera del ámbito donde antaño se citaba, aumenta el valor del hallazgo y evidencia la importancia del trabajo paralelo que realizan grupos como Grunsber y la Sociedad Andaluza de Entomología.
Moreno Benítez apuntó que los proyectos de investigación que desarrollan Juan Quiñones e Ismael Pérez, con la colaboración de otros miembros de Grunsber, están aportando datos clave para profundizar en el conocimiento de la entomofauna bermejense, que en varios casos presenta carácter endémico.
Ejemplos destacados de este tipo de endimicidad son los ortópteros Canariola quinonesi, Paramogoplistes ortini, Sciobia caliendrum y Sciobia natalia; las mantis Apteromantis aptera y Parameles acuta —ocho de las catorce especies de mantis ibéricas están presentes en Sierra Bermeja—; así como el neuróptero Nevrortus reconditus.

Parameles acuta (Portada del boletín El Corzo de la Sociedad Gaditana de Historia Natural, vol. 11)
Hemípteros y coleópteros
Los hemípteros y, especialmente, los coleópteros, también cuentan con una presencia notable en Sierra Bermeja. Este último orden es el más diverso del planeta, pues reúne más de 440.000 especies descritas y alrededor de 10.000 en la península ibérica. El macizo bermejense alberga endemismos de coleópteros como Iberodorcadion chiqui, Pogonocherus pepa, Alphasida ferreri y varias especies de la tribu Asidini.
Lepidópteros
El orden con mayor número de especies citadas en Sierra Bermeja es el de los lepidópteros —mariposas, falenas y polillas—, ampliamente conocidos por el público por su atractiva apariencia, aunque no siempre son fáciles de identificar por el parecido de muchas de ellas. Algunas especies están protegidas, como Euphydryas aurinia, mientras que otras son endémicas o de distribución muy reducida, como Polyommatus nivescens, Cupido lorquinii, Cerura ibérica, Perizoma flavofasciata, Thyatira batis o Biston strataria.
Un enclave de enorme interés biológico
Para concluir, Moreno Benítez compartió algunas cifras —en constante actualización debido a los nuevos hallazgos—: según sus datos, en Sierra Bermeja se han citado 13 órdenes y 653 especies de insectos hasta la fecha. Los más numerosos son los lepidópteros (43%), coleópteros (17%) y hemípteros (11%). Es un conjunto que confirma la extraordinaria riqueza biológica de este espacio natural, la importancia de su conservación y el valor del trabajo que desarrollan tanto el propio Moreno Benítez, como los integrantes de la Sociedad Andaluza de Entomología o los compañeros de Grunsber dedicados a esta disciplina.
Desde Grunsber agradecemos a José Manuel Moreno Benítez su disponibilidad para dar esta charla, el esfuerzo que ha dedicado para ofrecerla con datos actualizados y su actividad como investigador y divulgador de la entomología malagueña.

Iberodorcadion chiqui (Autor: Ismael Pérez)
Más información:
- MORENO BENÍTEZ, José Manuel (2023). Guía de artrópodos de la Gran Senda de Málaga y provincia. Diputación Provincial de Málaga, 350pp



