Ayer jueves tuvo lugar en Estepona la quinta de las charlas del ciclo de conferencias organizado por GRUNSBER durante el último trimestre de 2025. En esta ocasión, la sesión estuvo dedicada a uno de los valores más destacados de Sierra Bermeja: su flora y su vegetación.
Bajo el título «Comunidades vegetales de Sierra Bermeja», la profesora del Departamento de Fisiología Vegetal y Botánica de la Universidad de Málaga, Noelia Hidalgo Triana, impartió una amena y rigurosa conferencia en la que proporcionó al numeroso público asistente las claves necesarias para comprender y valorar la singularidad botánica de esta montaña, así como su relevancia a escala española y europea.
La charla se inició con una descripción del medio físico que condiciona la flora y la vegetación bermejenses. Tanto la geología como la biogeografía resultan determinantes en esta singularidad: por un lado, la toxicidad y la pobreza en nutrientes básicos de los suelos ultramáficos, muy poco desarrollados; por otro, la situación geográfica de la sierra en el marco del Estrecho de Gibraltar, con unas características pluviométricas singulares donde confluyen el clima mediterráneo y precipitaciones abundantes.

Distribución mundial de los suelos ultramáficos (Garnica Díaz et al., 2022)
Los ecosistemas serpentínicos en el mundo
Para la elaboración de su tesis doctoral sobre los tipos funcionales de la flora y vegetación serpentinícolas, Noelia Hidalgo realizó estancias de investigación en California, Portugal y, por supuesto, Málaga, lo que le permitió estudiar estos ecosistemas desde una perspectiva comparada.
A escala global existen 80 países que albergan ecosistemas serpentínicos. Al igual que ocurre en el ámbito geológico, las peridotitas malagueñas, y en particular Sierra Bermeja, constituyen un laboratorio natural excepcional, al tratarse de uno de los mayores y mejor expuestos afloramientos de rocas ultramáficas del mundo donde se dan este tipo de ecosistemas.
Todos los ecosistemas serpentínicos comparten rasgos comunes derivados de su singular geología. No obstante, pueden agruparse en dos grandes tipos según su proximidad al ecuador: los ecosistemas de tipo mediterráneo —como Sierra Bermeja o California— y los ecosistemas tropicales. Aunque la principal diferencia entre ambos es climática, el aspecto del paisaje y muchas de las adaptaciones de la vegetación resultan sorprendentemente similares.
En el ámbito ibérico, estos afloramientos se localizan en el noroeste peninsular —sierras Capelada y Careón, en Galicia, y el macizo de Bragança, en Portugal— y, de forma especialmente relevante, en la provincia de Málaga, donde destacan Sierra Bermeja, Sierra Alpujata, Sierra de Aguas y la Sierra de Mijas, además de otros afloramientos menores en el resto de Andalucía, en Almírez, Lubrín y Guillena–El Ronquillo.

Número de especies endémicas y sus tipos en los afloramientos ultramáficos malagueños
Ecosistemas de interés europeo
Sierra Bermeja es el mayor de los afloramientos peridotíticos malagueños, con una extensión superior a los 300 km². En este espacio se desarrollan numerosos hábitats considerados de interés europeo, lo que ha motivado su catalogación conforme a la Directiva 92/43/CEE y la declaración de dos Zonas Especiales de Conservación (ZEC) dentro de la Red Natura 2000.
Solo en el ámbito de Sierra Bermeja se reconocen más de 20 comunidades vegetales de interés y 15 Hábitats de Interés Comunitario (HIC), de los 280 incluidos en la Directiva a escala continental.
La vegetación de Sierra Bermeja
La flora de Sierra Bermeja es única a nivel mundial debido a las características de los suelos que se generan en su particular geología. La vegetación endémica de un territorio es aquella que, como respuesta a unas condiciones físicas muy específicas, ha evolucionado dando lugar a especies que crecen exclusivamente en ese ámbito geográfico. Los afloramientos de peridotitas malagueños albergan 29 endemismos, de los cuales 27 están presentes en Sierra Bermeja y 6 son exclusivos de esta montaña, tras la reciente incorporación de Clinopodium arundanum.
Las peridotitas más comunes en Sierra Bermeja son las lherzolitas y harzburgitas, y en menor proporción las dunitas. Precisamente, los suelos derivados de las dos primeras concentran la mayor riqueza de endemismos, lo que va señalando la importancia vegetal de esta montaña.

El alcornocal y los jarales de jara pringosa
Noelia describió durante su ponencia algunas de las principales comunidades vegetales siguiendo el orden de ascenso a las cimas bermejenses.
En cotas inferiores a los 700–800 m s. n. m., sobre suelos profundos desarrollados sobre esquistos y gneises, se extiende un alcornocal (Quercus suber). En su sotobosque aparecen especies como el madroño (Arbutus unedo), Phillyrea angustifolia, brezos (Erica arborea) y coscojas (Quercus coccifera), a menudo con abundante helecho águila (Pteridium aquilinum). De forma puntual, esta comunidad se acompaña de pino resinero (Pinus pinaster). Esta formación corresponde al HIC 9330.
Cuando estos alcornocales han sufrido incendios, suelen ser sustituidos por jarales de jara pringosa (Cistus ladanifer).

El pinar de Pinus pinaster y el matorral asociado
El pinar de Pinus pinaster constituye la vegetación climácica por excelencia de Sierra Bermeja (HIC 9540). La variedad acutisquama, endémica de Andalucía, está adaptada tanto a los sustratos peridotíticos como a las dolomías, que comparten la abundancia de magnesio.
El sotobosque de estos pinares incluye madroños, coscojas, brezos (Erica scoparia y E. arborea) y labiérnago (Phillyrea angustifolia). En pinares más abiertos (HIC 9540), especialmente aquellos no procedentes de repoblaciones o que no se han regenerado masivamente tras incendios históricos —como el de 1966—, la mayor entrada de luz favorece la presencia de trepadoras como la zarzaparrilla (Smilax aspera) o la rubia (Rubia peregrina).
Bajo estos pinares se desarrolla el jaguarzal serpentinícola, que concentra el mayor número de endemismos de Sierra Bermeja, con especies como Halimium atriplicifolium, Genista lanuginosa, Ulex baeticus, Lithodora lusitanica, Cistus salvifolius, Thymus baeticus, Lavandula stoechas y auténticas joyas botánicas como Staehelina baetica.
Entre los endemismos estrictos, hay seis que son exclusivos de Sierra Bermeja: Allium rouyi, Arenaria capillipes, Armeria colorata, Peucedanum officinale subsp. brachyradium, Euphorbia flavicoma subsp. bermejense y Clinopodium arundanum.

Características del matorral serpentinícola
El matorral serpentinícola (HIC 5330) se caracteriza por su baja diversidad y cobertura. Desde el punto de vista fenológico, las plantas de estos sustratos suelen florecer más tarde que en otros tipos de suelo. En general presentan porte reducido, formas compactas (plagiotropismo, nanismo), tomentosidad o glabrescencia, hojas pequeñas y estrechas, a menudo de tonalidades blanquecinas o rojizas.
La toxicidad de los suelos ha favorecido la aparición de especies hiperacumuladoras de níquel, como Alyssum serpyllifolium subsp. malacitanum, que actúan como auténticas “plantas-mina”, capaces de absorber metales pesados y contribuir a la descontaminación de suelos.

Los pinsapares
Sierra Bermeja alberga el único abetal del mundo sobre sustrato serpentínico. El pinsapar del Paraje Natural (HIC 9520) está formado por tres masas principales: Los Reales, Los Realillos o de Genalguacil y de La Mujer o de Casares.
Desde el punto de vista florístico, el pinsapar es relativamente monoespecífico. Junto al pinsapo (Abies pinsapo), aparecen arbustos como Berberis hispanica y Rosa carioti, además de Cistus populifolius subsp. major y herbáceas como Bellis sylvestris, Festuca ampla, Cerastium gibraltaricum, Pteridium aquilinum y Rubia occidens, junto a un denso tapiz de musgos y líquenes.
En este entorno y en roquedos adyacentes se ha descrito recientemente el nuevo endemismo Clinopodium arundanum.
En zonas más abiertas del pinsapar, el matorral acompañante es un jaral-brezal con la jara Cistus populifolius subsp. Major como especie mayoritaria, acompañada por Erica scoparia, Genista triacanthos, Cistus salvifolius, Halimium atriplicifolium, Thymus baeticus y Ulex baeticus.
Comunidades de gleras, pedreras y alta montaña
En pendientes rocosas y grietas se desarrollan comunidades casmofíticas catalogadas como HIC 8220, con especies como Asplenium adiantum-nigrum var. corunnense o Saxifraga gemmulosa. En las pedreras (HIC 8130) aparecen también endemismos como Armeria colorata.
En las zonas abiertas de mayor altitud (1.350–1.450 m s. n. m.), expuestas a fuertes vientos, se instalan piornales almohadillados y espinosos con especies como Erinacea anthyllis, Bupleurum spinosum o Ulex baeticus.

Las comunidades asociadas a los ríos
Los cursos fluviales de Sierra Bermeja con caudal permanente albergan saucedas arbustivas de Salix pedicellata, acompañadas por brezos como Erica erigena y endemismos como Galium viridiflorum (HIC 92A0). En ríos de menor caudal se desarrollan adelfares de Nerium oleander junto a Erica terminalis (HIC 92D0).
Además de las comunidades forestales y de matorral, y de las asociadas a los ríos, los suelos serpentínicos acogen pastizales y comunidades de plantas anuales y de floración efímera, con endemismos como Iberis fontqueri y Arenaria capillipes.
Sierra Bermeja, naturalmente Parque Nacional
Sierra Bermeja no solo es el mayor afloramiento ultramáfico de la provincia de Málaga, sino uno de los más extensos a escala mundial. Su paisaje vegetal, íntimamente ligado a su singular geología, la presencia de 24 endemismos estrictos (6 exclusivos), 15 Hábitats de Interés Comunitario, 2 ZEC principales, 7 ZEC fluviales y 1 ZEPA, ponen de manifiesto su extraordinaria relevancia a nivel europeo.
Como colofón, Noelia Hidalgo defendió que este conjunto de valores justifica sobradamente la protección de Sierra Bermeja bajo una figura acorde a su singularidad: la de Parque Nacional. Cerró su intervención deseando que esta calificación alguna vez se haga realidad y agradeciendo el trabajo de quienes han defendido esta propuesta durante años, especialmente a Domingo López, fallecido en julio de 2024, y a la Plataforma Sierra Bermeja Parque Nacional, de la que formó parte de su equipo científico-técnico hasta su disolución en julio de 2022.

Referencias
- Casimiro-Soriguer Solanas, F., García-Sánchez, J. & Farminhão, J. (2025) “Clinopodium arundanum (Lamiaceae): a long-overlooked and taxonomically misinterpreted serpentinophyte, endemic to the Spanish fir forests of Sierra Bermeja (Andalusia, Spain)”. Phytotaxa 732 (1): 1–20. https://doi.org/10.11646/phytotaxa.732.1.1
- Garnica Díaz, C. et al. (2022). «Global plant ecology of tropical ultramafic ecosystems«. The Botanica Review 89(2):115-157
- Gómez Zotano, J.; Hidalgo Triana, N.; Martos Martín, J.; Navarro Luengo, I.; Pérez Latorre, A. V. y Román Requena, F. (2024). Sierra Bermeja: Biodiversidad y valores de conservación de los ecosistemas serpentínicos. Editorial La Serranía, 188 pp
- Gómez Zotano, J.; Román Requena, F.; Hidalgo Triana, N; Pérez Latorre, A.V. (2014). “Biodiversidad y valores de conservación de los ecosistemas serpentínicos en España: Sierra Bermeja (provincia de Málaga)”. Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, 65:187-206
- Pérez Latorre, A.V. & Hidalgo Triana, N. (2017). “Los Hábitats de Sierra Bermeja: exclusividad en vegetación y ecosistemas a nivel europeo y mediterráneo«. Takurunna, Anuario de Estudios de Ronda y la Serranía, 6-7:89-106
- Pérez Latorre, A.V., Keen, N., Soriguer Solanas, F., Goncalves, E. e Hidalgo Triana, N. (2024) “An updated checklist of serpentinophytes for research and conservation in ultramafic ecosystems on the southern Iberian Peninsula (Spain)”. Ecological Research 39 (4):543–562. https://doi.org/10.1111/1440-1703.12478


